Nacido un 10 de agosto de
1989 en San Juan del Río Querétaro, México. Contra su voluntad y sin decisión
unánime, más bien con el veredicto en contra; ¡culpable! Fingió el llanto tal
vez, pero no la tristeza. Sin estudios, sin empleo, sin referente y encima;
¡con deudas! Orgulloso alumno de Jaime Sabines y Francisco Cervantes. Ha
publicado 13 libros de poesía: Ojos
de pájaro (Edit: Tren de letras 1998) Ojos de pájaro vol 2: 14 Azotes (Edit:
Tren de letras 2000) El
asesino de musas (Ediciones Universidad Qro 2002) Enfermo de Ojos grises (Fondo
Editorial Queretano 2003) Las
anormalidades de mi cuerpo (Edit: Letras Feroces 2004) Escarnio: Doble Filo. Alegro: Graznido y
trino (Edit: Letras Feroces 2005) De confesiones y reclamos de la pluma de
un poeta indecente (Edit: Letras Feroces 2006) Cómplice de la prosa sublime (Edit:
Duman textale 2008) Resplandor
etéreo (Edit: Cultura autogestiva de León México 2010) Hibridiasis (Colección
Ariadne México 2017) Abra
Hibridabra (Tinta Nueva 2018) Hozmosis (Editorial Letras de pasto verde
2019) Multifacética (Colección
sur Cuba 2020) 4 Libros de cuentos: Ojos
de pájaro: los cuentos (Re-edición Sep-Plaquet Qro 2005) Escarnio: Doble Filo. Alegro: Graznido y
trino. Cuentos (Edit: Letras Feroces 2009) Las tres brujas y el viacrucis de un
goliardo (Editorial: Colecciones del museo del chopo
2009) Mártir Poeta (Editorial
Barroco 2011) Goliardo (Editorial
Barroco 2013) Relatos del
perro de la calle que vive bajo un puente (Fanzine del chopo
2015) Ganador de los premios Bohemia de literatura independiente en Querétaro
México 2002, poesía, cuento y narrativa. El premio de poesía emergente en
Querétaro 2004. Premio Poesía de la Sierra de Querétaro 2006. Premio Barroco
México 2010 entre otros. Ha sido colaborador en ediciones electrónicas de la
editorial Duman (Colombia, Argentina, México). Colaboraciones en revistas y
fanzines como; Surreanimatia (Argentina), Satírica (México-colombia), Mandrake
(México), Letras feroces (México) La Testadura (México), Lengua (México). Tiene
colaboraciones en blogs independientes reseñando literatura, videojuegos y
demás. Figura en diferentes antologías “¡Cuidado! Escritores alucinando” del
poeta Francisco Cervantes 1999. “Nuevos poetas Queretanos” Grupo Tren de Letras
2000, “Hibridismo: el manifiesto de los tres alquimistas” del grupo editorial
independiente Letras Feroces, 2002. Fundó la revista Letras Feroces en el 2002.
Ha participado en festivales nacionales e internacionales de poesía en ciudades
como Querétaro, Chihuahua, Ciudad de México, Guanajuato, León, Salvatierra,
Celaya. En países como: Cuba, Argentina, Uruguay, Chile, Francia, Lituania,
Dinamarca, Finlandia, Noruega -estos países siendo invitado por el instituto
iberoamericano de cultura para leer en estas ciudades- España y Marruecos.
Actualmente es fundador del proyecto editorial y videoblog: Cadáver Exquisito
Literario como editor en jefe. Es anfitrión en los programas en vivo de la
misma editorial Cadáver Exquisito Literario: Cóctel Molotov de Poemas
Incendiarios -una iniciativa de la editorial en donde la función principal es
promover la poesía contemporánea de todo el mundo. Y Nerdgasmo, un espacio en
donde se abordan temas de la cultura pop, tales como el cine, los cómics,
videojuegos, manga, anime y etc.
¨Pregonero de lo que él y sus otros tres él llaman; Hibridismo, estilo que
mezcla lo burdo con lo bello, la majadería con lo majestuoso, la grosería con
lo grotesco y la putería con la poesía. Porque sabe que, para escribir, no se
necesitan de dones, ni de sensibilidad, ni de técnica, ni de musas, ni de la
estúpida inspiración, no, para escribir se necesitan huevos y ovarios ¨

DÍA DESPUÉS DEL FIN
Despierto,
todo parece estar en su lugar; nada luce alterado, pero es solo que encierro el
pánico fingiendo amargura por mis cielos que siguen siendo grises, pero ya no
tristes, pues la melancolía es sustituida por el dióxido vuelto nube que impide
respirar el rocío, y transforma a la frescura en una asfixia donde el Co-2,
inunda con la tos más rígida que culmina en un suspiro corrosivo lleno de odio.
Desprendo la persiana, y la ventana me muestra que aún después del fin; sigue
habiendo ríos al final de todo, juegan flotando los restos de los niños del
vecindario sobre las corrientes lentas de estos arroyos de yodo, que funden los
huesos y se comen hasta el espíritu, que no arreará hacia un descanso en
sepelio rito, solo se torneará en vapores sulfúricos que se aprisionarán en el
pecho de quien respire y se infecte, siendo las yagas su lápida, siendo su tumba
la carne envenenada, y su jaula el epitafio del dictamen de ser tan solo… otra
víctima desahuciada.
De forma
despectiva las aves desafían al viento; algunas son partidas en trozos por un
soplido que aún sin ser tan fuerte, les despedaza las alas con sus pesados
aires llenos de hierro forjado, ese con olor a muerte que eructan las capitales
sinfónicas, porque aún existe la música después del fin, sí, son nada menos que
las fanfarreas bélicas que cantan a capela las industrias con su metalurgia, con
su balística, con sus hombres que adornan la pasarela en sus trajes de aluminio
para protegerse de este ecosistema podrido, lleno de pandemias, donde ya no se
puede vivir sino es como un autómata o experimento para el belicismo, que no
paga con monedas porque desde ahora, los víveres son fármacos que calman los
tumultos de los tumores, las viandas son estimulantes sintéticos que incitan
saqueos en las urbes, porque la religión ahora es comandada por médicos de la
armada y el calmante la confesión, y el rezo es por la ambrosía de la celestial
morfina, para que deje el alma sedada, ¡en el nombre de Dios que el rosario es
ahora la química y la misa la imparten científicos! con su drogas prototipo
para sus borregos
que no son más, un rebaño sentenciado a llegar al
matadero para justicia divina, de eso se salvan pues ahora les dicen a toda
esta feligresía de laboratorio: conejillos de indias.
Drásticamente
surgen más bosques, y el panorama se llena de color, brillan dulces montes
verdes; ¿será la bucólica radiación? Detengo mi vista en el jardín, donde no
hay más natura, el jarrón con el agua llena de mercurio sobre la mesa, marchita
los tallos de mi flor a escala que muere de hipotermia por el arsénico y su
cruel tortura, porque ahora las flores son espasmos gigantes nucleares, con 235
pétalos de uranio que desaparecen masas, muchedumbres, continentes, razas,
gustos, y sin importar las clases sociales, son hongos o árboles que irradian
hasta la atmosfera echando raíces que sacuden y crean trombas en la puerta de
Richter, que nos lanza 10 grados, úlceras que el planeta sangra tan alto
vomitando a sus mares contra metrópolis, contra ciudades, defeca sus entrañas
haciendo erupciones sin volcanes, porque ahora sus poros son plantas de energía
soltando lava, bostezando sus ronquidos tóxicos hasta penetrar el ozono, y
poder fecundarle el semen de la rabia a este cielo, que más parece un charco de
fango que ahora nos orina desde esas nubes; lluvia ácida.
¿De qué
me sirvió despertar en este lugar? ahora que sale el sol no hay más luz, el
último eclipse que contemplo a mi pesar; es la carne quemada de la vecina que
perece con el cáncer de los desplantes gama que duelen más que un mártir en una
cruz, el último destello y la aurora boreal que percibo, es el ultravioleta
lienzo que desintegró a mi ciudad, a mis padres, a mis hermanos, a mi novia, a
mis amigos, a mis amantes y a mi hogar. Las últimas estrellas que veré serán
las fumarolas de los átomos que esparcirán los ases de las alturas con motivos
furtivos, cartas de azar sin suerte con la mano del muerto, los abortos de la
puta Enola Gay que dejarán caer explosivos en todos los epicentros infectados
para detener el brote del virus... esas serán las últimas estrellas fugaces que
veré de esta vía láctea, si tengo suerte y antes no muero por los efectos de
las malformaciones secundarias.
Yo
estuve despierto toda la noche de aquel día en que todo terminó, pese a que mi
madre con lágrimas rogaba porque durmiera temprano y que tuviera fe de un nuevo
mañana, pero desperté en este, el día después del fin, ignorando que hubiese
sido mejor dormir por siempre, esperando tener sueños húmedos con la mujer que
me amó, como en una polución, pero a este grado, ¿quién me aseguraba que sería
una polución que terminara dejándome masturbado y no una polución que
significara un exterminio aletargado? Ahora soy el único fantasma de estas
ruinas fantasmas, con sus silencios humeantes, pero nunca podré contarle a
ningún escéptico acerca de todos esos espectros errantes que a diario veo
arrastrarse por un trozo de carne, acerca de todos esos monstruos que son
capaces de tragarse a sus hijos, poseídos por una endemoniada hambre, ya no, no
podré contarles, pues de esta insalubre tierra ahora soy yo, el único habitante
consiente que sabe que hoy, es el día después… de que todo terminó.
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